La típica tradición de la sauna estona

Un evento social típico

Si en Estonia te invitan una sauna que por tu mente no se pase nada extraño simplemente te invitan a un evento social típico en la vida de cualquier estonio. Si el pudor te puede háblalo con tu anfitrión y déjate una toalla o el bañador puesto pero ve,  porque será una fantástica oportunidad para sumergirte en las tradiciones locales.

Existen dos tipos de saunas; la eléctrica, esa típica que todos hemos usado alguna vez en el gimnasio y la tradicional o  sauna o con humo, lo cierto es que cuando sales de una sauna tradicional terminas oliendo como un trozo de carne ahumada pero la experiencia merece la pena.

El rito de la sauna

Un día ideal para preparar una sesión de sauna sería un festivo o un fin de semana por la tarde. Fiel al estilo estonio no tiene mucha parafernalia pero si que tiene una mínima organización. Y si aunque es verdad que los tabúes no son tan fuerte como en el sur de Europa lo normal es que cuando se hace en familia se disgregue por sexos y al principio pasen las mujeres y después los hombres. Si estas con amigos o compañeros de trabajo este tabú será mas relajado.

Dentro de una sauna lo normal es estar en silencio o manteniendo un tono de voz suave mientras, por ejemplo, te tomas un buen vaso de sidra.

Habrá una estufa con carbones y un cubo con agua. Como consejo si es tu primera sauna no te pases echando agua sobre los carbones porque la humedad hará el ambiente en la sauna más difícil de respirar . Recuerda que no se trata de aguantar sino de disfrutar, así que cuando veas que no puedes más sal de la sauna, las primeras veces te costará más y es normal, no te preocupes, poco a poco iras aumentado el tiempo. Al salir de la ducha, lo normal seria tirarte a un lago aunque sea invierno y no te preocupes que no tienes que nadar, simplemente darte un chapuzón de menos de un minuto para refrescar el cuerpo. Si no hay lago, haz la croqueta por la nieve y a falta de lago o nieve pégate una ducha. Lo normal es repetirlo  tres o cuatro veces.

Después de una buena sauna

Después de una sesión de sauna sentirás una relajación plena y vendrá la hora de comer. Si es en invierno, asados, ahumados y encurtidos, en verano ensaladas con productos frescos y es que en Estonia comen algo más que patatas.

En un ambiente tan familiar y relajado comprobarás que eso de que la  gente aquí es fría es una generalización y como todas ellas es bastante exagerada.

La sauna es una parte tan vital de la cultura Estonia que como te decíamos unas lineas más arriba puede que hasta vayas a ella con tus compañeros de trabajo y si es así se pueden dar situaciones tan curiosas y divertidas como que tu jefe este en paños menores mientras te habla de cuanto te falta para cubrir el presupuesto, cuando es el próximo periodo de entrega o te pregunta por ideas para optimizar algunos aspectos de la empresa.  Al principio choca pero te aseguramos que te terminas acostumbrando.

La sauna es una de las cosas que más echaras de menos cuando estés lejos de aquí aunque para conocerla primero tendrás que venir.

Ven, Estonia te espera.

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