Nacho Galan

Jose Ignacio Galán

Soy José Ignacio Galán y trabajo para una gran empresa turística. Visité a Estonia por primera vez en 2007 para celebrar el cumpleaños de un amigo que se había mudado a Pärnu. Hasta entonces lo único que conocía de Estonia era al piloto Markko Martin porque siendo sincero ni siquiera me acordaba de Eurovision. Era finales de noviembre y comenzaba el frío.

Antes de ir a Pärnu mi amigo me llevo a dar una vuelta por la Ciudad Vieja (Vanalinn) y según enfilábamos la calle Viru y cruzábamos la muralla todos mis prejuicios desaparecierón y empezó a surgir en mi cabeza la idea de que aquella ciudad y aquel país tenia algo y que merecería la pena volver.

En la primavera de 2008 volví y comprobé que aquello era más que una intuición y que Estonia merecía ser descubierta porque tenia mucho que ofrecer. En 2010 me mude y viví durante un año y desde 2011 mi vida es algo parecido a un puente aéreo entre Madrid y Tallin

Después de años contando las excelencias del país a muchos de mis amigos, me di cuenta de que a las páginas en español que había sobre Estonia les faltaba alma y me decidí a comenzar a escribir.

Si tuviera que elegir lo que más me gusta de Estonia es su dinamismo y que es un país en continuo cambio y evolución

Mi objetivo con la pagina es contribuir a difundir aspectos de la vida, economía y cultura de Estonia. Soy consciente de que las cosas en internet van poco a poco y no tengo prisa, se que el país merece la pena y que no hay hacer ningún esfuerzo ni maquillaje simplemente describirlo tal y como es.

Mi nombre es Diego López, me dedico al desarrollo de negocios online y fui compañero de pupitre de José Ignacio en el Instituto.

Cuando en 2007 nos dijo que se iba a Estonia nos sorprendió bastante y cuando en 2010 nos dijo que se iba a instalar durante un año pensamos, directamente, que estaba loco.

Pero con cada ida y venida vi como se iba enamorando del país y como su historia y su cultura influían directamente en su pensamiento. Y con cada historia nos fue contagiando su amor consiguiendo que en nuestra cabeza fuera cambiando la imagen que teníamos de aquel, ya no tan lejano, país. Mientras, en España, yo pasé de dirigir una empresa a dedicarme en exclusiva y por mi cuenta al marketing online y los negocios web.

Fue poco después cuando nuestros destinos confluyeron en este proyecto. Jose Ignacio necesitaba sacar su pasión por Estonia y volcar en algún lugar todo lo que sabia y todo lo que sentía por este país. Yo le animé a que crease un sitio web en el que ayudase a las personas a descubrir un país que merecía la pena ser descubierto y dar a conocer todo aquello que a él le hubiera gustado saber la primera vez que pisó Estonia.

Y en esas estamos, creando un lugar donde  podamos ayudar a todo aquel que quiera visitar Estonia, ya sea un día o un mes, quiera estudiar, emprender o simplemente relajarse, a hacer que su experiencia sea tan satisfactoria como lo fue para José Ignacio.