Historia de Estonia; La liga Hanséatica

Una federación comercial de ciudades a lo largo del Báltico

Constituida como una federación de ciudades, la liga hanseática jugo un papel central en el mar báltico durante el siglo XII y buena parte del XV, comenzará su declive al inicio de la edad moderna, con el surgimiento de los estados. En ese momento la liga cederá el testigo a Suecia y  Polonia que se disputarán la hegemonía en la región.

La liga se dividió originariamente en tres “drittel” y a partir de 1554 se reorganiza en cuatro distritos siguiendo para hacer el funcionamiento de la liga más eficiente. Así  a partir de esta fecha los distritos fueron; Báltico con capital en Gdansk, Wendos y Pomerania con capital en Lübeck, Rhin Westphalia y Pomerania con capital en Colonia y Sajonia, Turingia y Bradenburgo con capital en Brundswick.

La lista de ciudades es bastante amplia y te queremos destacar dos Reval (Tallin) y Dorpat (Tartu) que hoy día son las dos principales ciudades de Estonia.

Los comerciantes hanseáticos eran alemanes que se establecieron en distintos puntos del Báltico para comerciar. Como las aguas que navegaban estaban llenas de piratas, surgió la necesidad de establecer alianzas para protegerse. La homogeneidad de las poblaciones y las costumbres hizo que esa integración fuese rápida y diese resultados. El objetivo era una alianza comercial por lo que la unión política se dejo en segundo plano.

Toda esta herencia ha quedado en el sustrato de la identidad nacional Estonia de tal forma que se celebran días hanseáticos en muchas ciudades a lo largo del país fundamentalmente en verano, son jornadas festivas muy indicadas para el turismo familiar ya que es un modo muy ameno de que los pequeños de la casa aprendan algo de historia.

Los días hanseaticos

En unos días hanseáticos típicos encontrar música, mucha música, recuerda que estas en Estonia el país de la revolución cantada, puestos en los que podrás encontrar multitud de objetos hechos a mano y una interesante gastronomía a base de platos hechos de la forma más tradicional con ingredientes locales.

Durante estas jornadas la alegría invade las calles. Eso unido a más de dieciocho horas de luz  hace que se cree una atmósfera mágica que atrapa al visitante.

Si visitas Estonia en verano y lo planificas con tiempo seguro que encuentra una ciudad que tenga días hanséaticos justo cuando tú vengas.

Existen celebraciones de este tipo en Tallin, Tartu, Pärnu, Viljandi y aquí es donde hacemos hincapié en uno de los puntos fuertes del país esa perfecta armonía entre tradición y modernidad que atrapa a quien viene y es que en que otros destinos puedes viajar en el tiempo y pasar del barrio más alternativo, si estás en Tallin o Tartu o de la playa más concurrida si estas en Pärnu a una una atmósfera que te llevará como mínimo seis siglos atrás y todo con una perfecta cobertura para tu teléfono móvil y con wifi gratis en bastantes lugares.  

¿A qué esperas? Ven a Estonia que nadie te lo cuente, experimentado en primera persona. Estamos convencidos de que te dejará un recuerdo imborrable y que tendrás una gran experiencia que contar cuando regreses a casa.

La joya del Báltico te espera.

2 comentarios en “Historia de Estonia; La liga Hanséatica”

  1. Si es verdad, Estonia es un encanto…el pasado año estuve de vacaciones por los países Bálticos: Lituania, Letonia, Estonia y Helsinki….recuerdo las excursiones que hicimos…algun día me gustaría repetir el viaje.

  2. Pingback: Clío recomienda (5): Leer “La vuelta al mundo de un forro polar rojo. Pequeña historia de la gran globalización”. – El mar de la Historia

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